El maridaje es el arte de combinar vino y comida dando lugar a toda una experiencia gastronómica.

Es muy común la idea de que el vino tinto sirve para maridar carne y el blanco pescado. Sin embargo, no existen reglas en el mundo del maridaje. Hoy en día tratamos de buscar nuevas experiencias y sensaciones que ofrecer a nuestro paladar. Para ello, hay que tener en cuenta ciertos puntos que harán que tu maridaje no deje a nadie indiferente. ¡Toma nota!

 

ES NECESARIO ENTENDER EL VINO Y LA COMIDA COMO UN CONJUNTO

Para ello, habrá que tener en cuenta que ambos deberán aportar un peso similar para encontrar el equilibrio de su unión. El peso de la comida vendrá determinado por su contenido en grasa, su intensidad aromática y su contundencia, mientras que en el caso del vino este viene dado igualmente por su intensidad aromática, su sabor y su contenido en alcohol.

 

EN EL CASO DE QUE INTERVENGAN VARIOS VINOS, HABRÁ QUE SEGUIR UN ORDEN

Si optamos por maridar cada plato con un vino distinto, hay que tener en cuenta que el orden sí importa. Habrá que comenzar con los vinos más ligeros e ir hacia los más evolucionados y con más cuerpo. Es decir, vinos blancos antes que tintos, y vinos jóvenes antes que añejos.

 

TENDREMOS QUE CONOCER EL PERFIL AROMÁTICO DEL VINO

Para poder seguir el resto de pautas, es muy importante conocer o saber identificar los distintos aromas que aporta un vino. De este modo, sabremos mucho mejor con qué comidas puede combinar bien.

 

DEJA RIENDA SUELTA A LA IMAGINACIÓN

La experiencia hace el saber. Prueba distintas combinaciones, trata de establecer contrastes sorprendentes o de encontrar maridajes que se complementen a la perfección. Experimenta y déjate guiar por lo que dicen tus sentidos.

 

Una vez conocidas estas pautas, ¿sabrías decirnos qué maridajes se te ocurren?

Y si quieres conocer todavía mejor el mundo del maridaje, puedes apuntarte a alguna de nuestras catas maridadas en Tierra de Cubas aquí.