Descubre los lugares que no puedes perderte si estás planeando una visita a Cariñena.

Cariñena, una ciudad aragonesa que data de tiempos anteriores a la época romana, y que puede presumir de ser el centro y darle el nombre a la Denominación de Origen Protegida de Cariñena.

La larga trayectoria vitivinícola de esta tierra, de la que se tiene constancia desde la época romana, ha llevado a la ciudad a tener una historia y cultura muy ligada al mundo del vino.

Y es que, a pesar de su pequeño tamaño, alberga entre sus dominios un amplio patrimonio digno de contemplar a nuestro paso por Cariñena.

 

PASEO DEL CENTENARIO: También conocido como Paseo del Vino, se trata del paseo de la fama de la ciudad, donde reconocidas figuras del mundo de la cultura, el cine o la música dejan sus huellas plasmadas. Se abre al paso con un portal, obra del escultor aragonés Florencio de Pedro como conmemoración del centenario del título de ciudad que otorgó el rey Alfonso XIII a  Cariñena.

 

CENTRO DE INTERPRETACIÓN DEL FERROCARRIL: Un centro impulsado por la Asociación de Amigos del Ferrocarril que forma parte de la Ruta del Vino de Campo de Cariñena, teniendo en cuenta que la aparición del ferrocarril en esta zona surgió con la necesidad de mejorar el transporte de los vinos de Cariñena.

 

CASA DE LA VIÑA Y EL VINO: Un edificio que alberga entre sus paredes la Sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Cariñena, así como el Museo del Vino, una biblioteca, una enoteca situada en el subsuelo y una sala de catas.

 

TORREÓN DE LAS MONJAS: Uno de los símbolos de Cariñena que goza de ser el último vestigio de las murallas que rodeaban la ciudad en la Edad Media. Junto con lo poco que queda de este amurallamiento, el torreón fue declarado Bien de Interés Cultural en el 2006.

 

IGLESIA DE LA ASUNCIÓN: Construida entre 1694 y 1734 sobre las ruinas de una antigua colegiata, cuenta con un altar mayor presidido por Nuestra Señora de la Asunción. Adosado a ella se encuentra un campanario de estilo gótico levantino que data del siglo XIV.

 

FUENTE DE LA MORA: Ubicada en la Plaza de España, se trata de otro emblema de la ciudad. Destaca porque una vez al año, durante la Fiesta de la Vendimia, deja brotar vino en lugar de agua, tradición que persiste desde la visita de Felipe II en 1585.

 

IGLESIA DE SANTIAGOSituada en la Calle Mayor, ocupa el lugar de la que fue una antigua sinagoga judía. Se trata de una pequeña capilla construida a principios del siglo XIV y en la que se conserva la talla del Santo Cristo de Santiago, patrón de la ciudad.

 

CASA CONSISTORIALEl ayuntamiento de la ciudad ocupa el lugar de uno de los edificios renacentistas más preciados de la provincia zaragozana. Un palacio del siglo XVI que está declarado como Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés.

 

Tras hacer un recorrido por toda la ciudad y descubrir todos y cada uno de sus secretos, ya solo queda culminar el día con una cata del producto más preciado que tiene Cariñena, su vino, en Tierra de Cubas. ¿Te animas? ¡Reserva aquí!