La expectación que generó la Noche Particular presagiaba un rotundo éxito porque antes de que llegase la fecha -la noche del 22 de junio- todas las plazas disponibles estaban agotadas. Con un lleno absoluto y un programa de lo más sugerente se celebró esta mágica velada en las instalaciones de nuestra bodega.

El atardecer, con una preciosa luz anaranjada reflejada en los viñedos que rodean la finca, daba paso a una noche cálida y estrellada en la que los 400 asistentes pudieron disfrutar de los vinos y cavas más
especiales de nuestro grupo así como de un larguísimo cóctel con platos y bocados exquisitos.

Luego llegó el turno de la luz, del estruendo. Os diaples d´a Uerba usaron el fuego como espectáculo al que le sucedió la actuación del grupo Fragua Rock.

Quisimos que fuese una Noche Particular y así sucedió. Por lo tanto no hizo falta pedir deseos a San Juan en su noche posterior.